Personas admirables, decisiones no tanto
- nomadigitalesup
- 16 dic 2022
- 3 Min. de lectura
En tiempos actuales, la gran mayoría de las personas esperan tomar buenas decisiones. Esto va dirigido para todo tipo de circunstancias tales como: políticas, económicas, educativas, laborales y sociales. Se suele pensar que, en la toma de decisiones sabias o importantes, juega un papel fundamental tanto en la inteligencia, como en el conocimiento derivado de estudios y experiencias.
El ser humano por naturaleza es crítico, analítico, creativo y reflexivo, permitiéndole tener el suficiente raciocinio para la toma de decisiones asertivas. Algunos autores han realizado sustentos teóricos que permiten tener un acercamiento con lo planteado. Kahneman y Tversky, en los años setenta, señalaron que grandes problemas en el proceso de decisión, derivados de múltiples rasgos a los que el humano está sujeto a estos. Algunos autores han utilizado el ‘punto ciego’ como semejanzas para explicar por qué gente brillante muchas veces toma decisiones tontas o inadecuadas.
Es importante discernir, entre lo que menciona el autor y la realidad actual que se vive, en este sentido, se afirma que los sujetos ven los hechos desde la subjetividad, ya que están de acuerdo con su manera de pensar y tienen la capacidad de poder refutar y excluir todas las opiniones con las que no se relaciona ideológicamente; por esta razón, la toma de decisiones son el corazón de aquello que conocemos como éxito. Muchas veces, hay momentos críticos en los que se pueden tener dificultades, perplejidad y exasperación llegando a tal punto de tener la necesidad de buscar ayuda y orientación profesional para aprender a tomar buenas decisiones que sean estratégicas, eficaces, eficientes que permitan obtener resultados positivos.
Desde la cotidianidad se pueden tomar ejemplos claves, con los roles de cada persona, un gerente debe tomar decisiones todos los días, unas que contribuyen al desarrollo de la empresa, mientras que, otras tienen una repercusión drástica, puesto que, de esto depende el éxito, estabilidad o fracaso de la misma. Muchas de estas decisiones podrían involucrar la ganancia o pérdida de cantidades enormes de sumas de dinero, y no solo eso, sino que también puede llegar afectar al cumplimiento o incumplimiento de la misión y las metas de la empresa.
En este mundo cada vez es más complejo tomar decisiones acertadas, las personas viven posponiendo sus responsabilidades por miedo o temor de que no sean aceptadas socialmente. Cuando estás decisiones se toman y son asertivas pueden generar euforia en las personas, pero cuando no, generan frustración o tristeza, por eso se debe valorar los pro y contras cuando se va a realizar este proceso.
"En algún punto de la línea de desarrollo descubrimos lo que somos en realidad, y luego tomamos nuestra verdadera decisión por la cual somos responsables. Tome esa decisión principalmente por usted, y nunca se puede vivir realmente la vida de otra persona." Eleanor Roosevelt. La mente es eso que su cerebro hace. Nuestras mentes hacen una cantidad de procesamientos de información que permite formar o crear estrategias necesarias para vivir la vida día a día. Este proceso se conoce como “toma de decisiones”, sin embargo, más allá de esta, hay diferentes tipos de problemas que se presentan, también nos enfrentamos a lo que se denomina decidofobia, (miedo a tomar decisiones equivocadas).
Tomar una decisión es enfrentarse al “Yo” y llegar a preguntarse "¿Ser o no ser?", es decir, ¿Ser lo que uno desea ser o no ser eso que desea ser? Esta es una de las primeras decisiones que por inercia tenemos que tomar. La sociedad, no solo en la actualidad sino desde siempre ha vivido a la sombra de sus miedos, de las influencias, de las creencias y el más famoso, “el qué dirán”, aun así, algunos psicólogos sugieren la existencia de un temor que tenemos en común: el miedo a la muerte.
Y exclamamos con desesperación, ¡decisiones, decisiones y más decisiones! palabras que para la mayoría son de terror porque saben que estas son el corazón del éxito, y que en algunas oportunidades existen momentos críticos en las que pueden ser difíciles, confusas y exasperantes o por el contrario pueden llegar a ser eficaces y efectivas mediante la puesta en práctica de un abordaje bien estructurado y un proceso bien centralizado conocido como el proceso de modelización.
Para culminar pregunto ¿qué podría recomendar para que inteligentes, expertos o personas con gran responsabilidad social, económica o laboral no tomen decisiones tontas? Solo me queda por argumentar que es fundamental tener un pensamiento muy crítico, sobre todo y por todo, más en el ámbito de las ideas propias, y en ellas tenga humildad respecto al nivel de experiencia y reconocimiento de las incertidumbres, complejidades y múltiples visiones sobre aquello que debe decidir, que traten de esquivar la influencia y que tenga su propio diagnóstico de opinión, es decir, como dicen por ahí “no trague entero”.









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