¿Cómo son vistos los tatuajes en el entorno laboral?
- adrianatrujillo4
- 14 dic 2022
- 2 Min. de lectura

Los tatuajes son una forma de modificación del color de la piel con dibujos o texto y aunque esta práctica no es nueva, se sigue dando la discriminación hacia personas que lo tengan y se habla con tabú de este tema, el cual es tachado como una problemática de nunca acabar en el ambiente social, familiar y laboral.
El tener la piel marcada no interfiere en la calidad de persona, en la inteligencia o en la preparación profesional que tenemos, porque todos somos más de lo que nuestro exterior refleja.
El arte de tatuar nace en la dinastía egipcia y continuó con los marineros, asociando esta práctica con delincuencia; sin embargo, fue con Juan de Borbón (1977), conde de Barcelona, que se dio a conocer el tatuaje, ya que este lo hizo para mantener un recuerdo de su paso por la marina inglesa. Dicha acción se mantuvo estática hasta la llegada de los Hippies en los años 60, quienes intensificaron el uso de este arte.
Los pensamientos que tuve cuando me tatué fueron “Me lo haré en un lugar que nadie lo vea” o “¿y si no me contratan por tener tatuajes?”; resulta curioso dejar de hacer cosas que nos gustan por presión social o laboral, simplemente para evitar la crítica y buscar la aceptación externa, cuando lo que debe importar es la aceptación personal.
Llevar tatuajes es como llevar el cabello pintado ¿por qué aún hay personas que se escandalizan por algo que lleva años realizándose? porque la sociedad tan dañada que tenemos se ha encargado de eso, en lugar de unir, divide. A pesar de estar en el siglo de la transformación social y la aceptación, nos seguimos enfrentando a los estigmas, rechazando aquello que se cataloga como diferente.
“Drogadicta/o”, “Bruta/o”, “Mala junta”, “Cuando no consigas trabajo por eso, no te quejes”, son algunos de los comentarios que lanza la sociedad a quienes toman la decisión de tatuarse, asociando siempre esta práctica con lo negativo, sin tener presente el sentir de la persona, ¡No lo hagan más!
Se ha normalizado tanto el hecho de tratar como delincuentes a las personas que lleven tatuajes, excluyéndolas. Hay quienes tienen una excelente formación profesional y quedan por fuera de puestos laborales por tatuajes, violando claramente el derecho al libre desarrollo de la personalidad, tipificado en la constitución política de Colombia en su artículo 16 “Todas las personas tienen derecho al libre desarrollo de su personalidad sin más limitaciones que las que imponen los derechos de los demás y el orden jurídico que tienen de disponer y hacer con su cuerpo lo que quieran”.
Los tatuajes son un estilo de vida, son arte y cada persona decide si quiere tomar su cuerpo como lienzo y pintarlo. Estas, son decisiones en las que nadie tiene porque opinar ni mucho menos tomar como referente para tratar de uno u otra manera a las personas, cuando no le hacen ningún daño a nadie.








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